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domingo, 28 de febrero de 2016

Cardiopatías congénitas: cuando el corazón necesita ayuda desde bebé

Ya sea por el bombardeo publicitario, o porque es una fecha que agendamos con tiempo para mimar a quien más queremos, todos recordamos que el 14 de febrero es el Día de los Enamorados, o de San Valentín.
Pero en esta fecha de amores declarados y corazones dibujados por todos lados, vale también recordar que es el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, una serie de malformaciones y anomalías producidas en la etapa fetal que afectan al órgano motor del cuerpo y que de ser diagnosticadas a tiempo pueden muchas veces salvar la vida.
"La cardiopatía congénita es una anomalía en la estructura y el funcionamiento del corazón debido a una malformación del mismo órgano o de los vasos sanguíneos cercanos, durante el desarrollo embrionario. Esta afección debilita el sistema cardiopulmonar de los bebés, exponiéndolos a contraer severas infecciones respiratorias", explicó a LA NACION la doctora Alejandra Villa, Coordinadora del Programa de Cardiopatías Congénitas del Ministerio de Salud de la Nación.
Según la experta, estas afecciones respiratorias pueden ser causadas por el virus sincicial respiratorio (VSR), virus influenza, neumococo, bordetella pertussis y otros agentes infecciosos que afectan a la población general  y que se manifiestan a través de una neumonía o bronquiolitis. De este modo, y  a causa de estas infecciones, los bebés con problemas del corazón requieren más del doble de internaciones que las habituales por su afección cardíaca.
"Los niños cardiópatas son pacientes de alto riesgo frente a las enfermedades respiratorias. Hay trabajos en la Argentina que muestran que un 3% de la población pediátrica de 0 a 2 años tiene bronquiolitis en épocas de epidemia, y que la internación del grupo enfermo es del 3% en la población sin riesgo. El problema cambia cuando se habla de los niños de alto riesgo", agregó la experta.
¿Por qué se producen las cardiopatías congénitas?
El doctor Julio Trentadue, Jefe del Departamento de Pediatría del Hospital Universitario Fundación Favaloro, afirmó que en su mayoría, el 88% de los casos, la causa de su aparición es desconocida, pero hay factores que contribuyen a que el corazón tenga alteraciones en su desarrollo fetal y que es necesario prevenir: por ejemplo, la diabetes no controlada en las madres, el consumo de alcohol y otras sustancias durante el embarazo, las enfermedades virales como la rubéola sufridas en el primer trimestre de gestación y la exposición a pesticidas.
También está comprobado que en un 10% de los casos, algunas anormalidades de los genes o los cromosomas, como en el síndrome de Down, se asocian a su aparición.
Si el riesgo de aparición de una cardiopatía congénita en la población general es de 1 cada 100 recién nacidos vivos, esta posibilidad aumenta en promedio 10 veces cuando un familiar ha nacido con cualquiera de las casi 50 variedades de enfermedades del corazón de aparición durante la gestación.
Diagnósticos y síntomas
"La etapa ideal para realizar el diagnóstico es durante el embarazo. La posibilidad de diagnóstico prenatal ha aumentado considerablemente desde sus inicios a fines de la década de 1980. Hoy, el método de elección para la detección prenatal es la ecocardiografía fetal realizada por especialistas", precisó Trentadue, y agregó que a las 11 semanas de gestación se puede detectar el 20% de las cardiopatías, porcentaje que se incrementa al 95% a las 14 semanas. Como se ve, no todas las cardiopatías pueden ser diagnosticadas en el período fetal, pero sí pueden detectarse a medida que progresa la gestación.
Según el especialista, en el período postnatal, los síntomas que orientan a los médicos sobre su existencia son: la presencia de soplos en la auscultación cardíaca, la observación de coloración azul en la piel y las mucosas (cianosis), una respiración agitada como expresión de insuficiencia cardíaca o la ausencia de la detección de pulsos en las piernas.
"Cualquiera de estos signos generará la sospecha de una enfermedad cardíaca a cualquier edad, sobre todo en la etapa neonatal y a través de la detección de la oxigenación de la sangre con los saturómetros de pulso, un monitor ampliamente difundido en cualquier institución de salud, sumado a una radiografía de tórax, un electrocardiograma y un ecocardiograma, se podrá establecer el diagnóstico preciso de la enfermedad en la enorme mayoría de los casos", aclaró.
Cardiopatías más frecuentes
Existen múltiples malformaciones congénitas del corazón que, aisladas o asociadas en grupos de defectos de diversas estructuras del corazón y los grandes vasos sanguíneos, pueden afectar a los niños desde la vida intrauterina en adelante.
"Las más frecuentes son los defectos del tabique muscular que separa los ventrículos derecho e izquierdo que se denominan comunicación interventricular, responsable del 20 al 30% de las cardiopatías congénitas", indicó Trentadue.
Le siguen en frecuencia la comunicación interauricular y elductus arterioso, un conducto de comunicación entre la arteria aorta y la arteria pulmonar, indispensable para la vida intraútero, que normalmente se cierra en las primeras horas o días luego del parto, pero que genera patología cuando esto no ocurre.
El experto aclaró que "la tetralogía de Fallot es la cardiopatía cianótica más frecuente. Cianótica significa que por la malformación, parte de la sangre que debería ir a oxigenarse a los pulmones no lo hace y la disminución consecuente en el tenor de oxígeno de la sangre da un color azulado a la piel de quien la padece".
Diversos problemas en las válvulas cardíacas y en las arterias que salen del corazón, así como en el desarrollo de sus cavidades terminan completando alrededor de 50 diagnósticos diferentes de origen congénito.
Una vez hecho el diagnóstico
Si se realiza una detección de una cardiopatía durante el embarazo, es necesario que se confirme el diagnóstico cuando se produce el nacimiento con un ecocardiograma y ocasionalmente con una resonancia o un cateterismo cardíaco. En algunos casos se requieren procedimientos terapéuticos por vía percutánea, es decir, tratamientos que estabilicen o mejoren al paciente en el mismo cateterismo.
"Una vez confirmado el diagnóstico se procede a planificar el tratamiento quirúrgico. Las cardiopatías más severas se presentan con síntomas en los primeros días de vida y pueden requerir tratamiento médico de estabilización antes de la cirugía. Otras sólo requieren controlar su evolución hasta el momento de la operación, que puede ser al poco tiempo de nacer o meses o años después del diagnóstico", sostuvo el especialista de Favaloro.
Y agregó: "Hay veces que el diagnóstico se realiza en forma tardía porque la malformación no presenta síntomas y puede detectarse casualmente en un examen de salud para aptitud deportiva o por la sospecha del pediatra ante la aparición de un soplo. La buena noticia es que en la actualidad, la enorme mayoría de las cardiopatías congénitas tiene un pronóstico muy bueno de solución y calidad de vida".
Adultos no tratados
Los expertos afirman que la historia natural de las enfermedades cardíacas depende de su diagnóstico individual. Hay alrededor de 50 diagnósticos diferentes de cardiopatías congénitas y más de 150 procedimientos quirúrgicos para resolverlas, sin embargo su resolución puede ser de índole "curativa" o puede ser reparadora o paliativa, y el paciente debe continuar, casi siempre, con controles de la evolución de su enfermedad durante su niñez y su vida adulta.
"En ocasiones una enfermedad cardíaca mantiene un funcionamiento de la circulación adecuado y se puede llegar a la edad adulta sin haber recibido tratamiento quirúrgico. En ese momento, según su condición, se planifican procedimientos que preserven su calidad de vida y corrijan la enfermedad, si fuera posible, con similares técnicas que en la edad pediátrica, aunque con riesgos diferentes', analizó Trentadue.
Las cardiopatías congénitas del adulto conforman un capítulo aparte de la Cardiología, que ha adquirido relevancia por la creciente sobrevida de los niños operados de estas enfermedades. Se considera que en los países desarrollados, alrededor del 85% de los nacidos vivos portadores de cardiopatías congénitas alcanzarán la edad adulta.
Los recursos invertidos en investigación y en la capacitación de los especialistas y la incorporación de nuevas tecnologías y desarrollos, permitirán un mejor futuro para los pacientes con cardiopatías congénitas y sus familias, que junto con el compromiso del equipo profesional, brindará mayores esperanzas en la recuperación de estas enfermedades.

Fuente: Víctor Ingrassia
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