lunes, 26 de junio de 2017

Un tratamiento oral reduciría las consecuencias de un infarto sobre el corazón

Se demostró por primera vez que es posible la inhibición crónica de las “calpaínas”. Claves de prevención.

Científicos de un centro español demostraron en un ensayo con ratas la efectividad de un tratamiento oral que reduce las consecuencias del infarto de miocardio sobre la función del corazón, incluso si la medicación se administra un día después de sufrir el infarto.
 El grupo de Investigación en Enfermedades Cardiovasculares del Vall d'Hebron Institut de Recerca de Barcelona (VHIR), liderado por David García-Dorado, llevó a cabo este estudio con ratas y en él demuestran por primera vez que es posible la inhibición crónica de las calpaínas (unas enzimas activadas por el aumento del calcio intracelular) mediante un tratamiento oral que atenúa los daños en el corazón tras un infarto agudo de miocardio.

¿Cómo fue el estudio sobre ratas?
El estudio, publicado en la revista Cardiovascular Research, utilizó un modelo de infarto por oclusión coronaria transitoria en ratas para demostrar que las calpaínas persisten sobreactivadas durante las semanas siguientes a un infarto.
Y que esa sobreactivación desempeña un papel fundamental en la aparición del remodelado ventricular adverso, una serie de cambios que afectan al corazón después del infarto favoreciendo la aparición de arritmias.
"La administración oral diaria de un nuevo inhibidor de las calpaínas -con propiedades que lo hacen absorbible por vía oral- previene esta sobreactivación, reduce el remodelado ventricular y mejora la función contráctil a los 21 días del infarto, incluso si el tratamiento se comienza un día después de la oclusión coronaria", explicó Javier Inserte, investigador del VHIR.

¿Qué permite el nuevo tratamiento?
El proceso experimentado, según Inserte, disminuye la hipertrofia, la fibrosis y la inflamación en el miocardio no infartado. Según los investigadores, los resultados sugieren que este efecto protector de la inhibición de la calpaína es debido a la prevención del efecto de la calpaína sobre moléculas reguladoras de la expresión génica.
"Este estudio demuestra por primera vez que la inhibición crónica de las calpaínas es posible mediante un tratamiento oral y puede representar una estrategia terapéutica dirigida a atenuar el remodelado adverso y la insuficiencia cardíaca en pacientes que sobreviven a un infarto agudo de miocardio", resaltó García-Dorado.
El infarto de miocardio, un cuadro causado generalmente por la oclusión trombótica de una arteria coronaria, es una de las principales manifestaciones de la cardiopatía isquémica.

Qué es el infarto de miocardio y cómo prevenirlo
Conocido popularmente como “ataque cardíaco” se produce por una insuficiente irrigación sanguínea al corazón y la consecuente falta de oxígeno. Esta situación es llamada isquemia. Cuando el flujo sanguíneo se bloquea y el órgano no recibe sangre ni oxígeno, las células cardíacas mueren. Como consecuencia de un infarto, una porción del tejido del corazón muere por la falta de oxígeno y este daño resulta irreversible. Es por eso que el tratamiento médico inmediato resulta tan importante, informa la Sociedad Argentina de Cardiología.
Cuando se interrumpe el flujo sanguíneo, el corazón comienza a sufrir daño. Cuanto más tiempo pasa sin tratamiento más se extiende la lesión. Es por eso que una rápida intervención médica puede minimizar los daños al tejido cardíaco. Además, durante un infarto, el corazón puede dejar de latir. Para ello los médicos cuentan con el equipo necesario de reanimación.

Síntomas
• Molestia en el centro del pecho: sensación de presión, opresión o dolor en el centro del pecho. Puede durar varios minutos, desaparecer y volver a aparecer
• Dolor en un brazo o en ambos, en la espalda, el cuello, la mandíbula y el estómago
• Dificultad para respirar
• Sudor frío, náuseas, mareo
• No necesariamente los síntomas aparecen repentinamente: pueden comenzar con un dolor leve o apenas una molestia que aparece y desaparece.
• Infarto indoloro: en muy pocos casos el infarto se presenta sin síntomas

¿Cómo prevenirlo?
Es muy importante tratar de detectarla antes que se manifieste clínicamente, es decir, llevar a cabo lo que se denomina “prevención primaria”. Es aconsejable a partir de los 30 años realizar controles clínicos y/o cardiológicos periódicamente. El profesional le efectuará estudios como el ecocardiograma, y el electrocardiograma de reposo y/o de fuerza. También se podrá llevar a cabo una ergometría, con lo cual se abarcaría el riesgo global del paciente.
En esta etapa preventiva, los médicos se focalizan en identificar si el paciente está dentro de los parámetros que denominamos riesgosos, para luego hacer hincapié en la recomendación de medidas higiénico dietéticas.
Estas son:
• Si fumás, dejá de hacerlo.
• Hacé actividad aeróbica 3 veces por semana, sin importar la edad. Ejemplos: correr, caminar, natación o bicicleta. Ir al gimnasio a hacer pesas no cumple la misma función.
• Tené una alimentación saludable, aumentando la ingesta de fibras que se encuentran en las frutas y verduras, y el consumo de ácidos grasos insaturados, presentes en los pescados y en el aceite de oliva.
• Para aquellos pacientes que ya tuvieron un infarto se practica la “prevención secundaria”, con la cual se busca evitar que sufran otro. Los métodos son similares, pero se agregan medicamentos que potencian los efectos de control sobre los lípidos o la hipertensión, según cada caso en particular.

Informe: Jorge Guillermo Berón

El Ojo Mágico

Nacer sin el sentido de la vista o quedar invidente por alguna enfermedad o accidente provoca una serie de problemas para las personas, en un mundo que no está preparado para los ciegos. Si bien existen sistemas especiales como el Braille, el cerebro de los invidentes logra adaptarse para que las discapacidades visuales no sean un tremendo obstáculo para la vida.
Hoy, vamos a contarte cosas asombrosas sobre el cerebro de las personas ciegas que seguro no conoces.

5. El cerebro se reorganiza y se potencia
El cerebro de las personas ciegas, ya sea de nacimiento o durante la infancia o adultez, tiende a “re-cablearse. Así, potencia sus capacidades utilizando áreas que normalmente usamos para funciones visuales. Esto se debe a que las diferentes zonas del cerebro están interconectadas y, gracias a la llamada neuroplasticidad, son capaces de adquirir nuevas funciones o modificar las existentes. Por ejemplo, una persona vidente es capaz de reconocer e interpretar 10 sílabas por segundo, mientras que una persona ciega reconoce 25, lo que demuestra como el cerebro se potencia para corregir deficiencias.

4. La corteza visual adquiere funciones auditivas
En Israel, se realizó un estudio en el que, se asoció ciertos sonidos con diferentes objetos, con la idea de que los reconocieran al escucharlos. Una vez que las personas invidentes lograron reconocer los sonidos, se les hizo una resonancia, durante la cual se reprodujeron los audios estudiados. Los científicos vieron cómo las zonas del cerebro normalmente asociadas a la visión trabajan para convertir el sonido en concepto o imagen.

3. El cerebro se estimula con la luz, pese a que no la ven
Ya sea en casos de pérdida parcial de la visión, y también en quienes son completamente invidentes, la luz tiene un efecto por sobre su cerebro. La retina, por más dañada y poco funcional que esté, igual tiene receptores de luz que, al sentir el más mínimo estímulo, alertan y ponen el cerebro en acción, activando una serie de funciones cognitivas que se realizan durante el día, siguiendo el ritmo circadiano.

2. El sentido del tacto estimula a la corteza visual
Muchos ciegos tocan rostros u objetos para reconocerlos, utilizando para ello el sentido del tacto, que envía señales al cerebro, las que son decodificadas en la corteza visual. Esa zona, que usualmente usamos para convertir lo que nuestro ojo ve en una imagen, se reentrena para decodificar lo que se toca. Quienes utilizan el sistema Braille identifican las letras y conceptos de esa manera.

1. Interpreta el eco para distinguir obstáculos
En vez del famoso bastón, existe un método que algunos ciegos utilizan para caminar por las calles, sin chocar con obstáculos. Se trata de la ecolocación humana, para la que se utiliza la zona del cerebro que el resto utiliza para la visión. Tras un entrenamiento, la persona emite sonidos especiales desde su boca, chocando la lengua contra el paladar. El oído interpreta el eco cuando ese ruido rebota contra un obstáculo y sabe cuáles evitar y qué caminos están libres.

Fuente: Ojo Científico

sábado, 24 de junio de 2017

Julio Sosa - La Cumparsita (Tango)

https://www.youtube.com/watch?v=sv9u_77RjzA

Soneto 45 - Pablo Neruda

No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo,
porque, no sé decírtelo, es largo el día,
y te estaré esperando como en las estaciones
cuando en alguna parte se durmieron los trenes.
No te vayas por una hora porque entonces
en esa hora se juntan las gotas del desvelo
y tal vez todo el humo que anda buscando casa
venga a matar aún mi corazón perdido.

Ay que no se quebrante tu silueta en la arena,
ay que no vuelen tus párpados en la ausencia:
no te vayas por un minuto, bienamada,
porque en ese minuto te habrás ido tan lejos
que yo cruzaré toda la tierra preguntando
si volverás o si me dejarás muriendo.

¿Conocés a Frederick Grant Banting?

Sir Frederick Grant Banting, fue un médico e investigador canadiense.
Estudió en la universidad de Toronto y fue médico militar durante la Primera Guerra Mundial. Posteriormente fue ayudante de fisiología en la Universidad de Ontario Occidental y a partir de 1921 profesor en la Universidad de Toronto.
En 1921, descubrió con Charles Best la hormona de la insulina. Por este descubrimiento le fue otorgado en 1923 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, compartido con John James Richard Macleod.
Sus últimas investigaciones en el Instituto se refirieron al cáncer, la corteza suprarrenal y la silicosis.
Durante la II Guerra Mundial fue mayor del Cuerpo Médico y jefe de la sección médica del Consejo Nacional de Investigaciones de Canadá. Murió en Terranova en un accidente de avión.

Biografía:
Banting nació en Alliston (Ontario, Canadá), el 14 de noviembre de 1891. Era el más pequeño de los cinco hijos de William Thompson Banting y Margaret Grant.
Realizó sus primeros estudios en Alliston. Comenzó teología en la Universidad de Toronto, que pronto cambió por medicina. Se graduó en 1916. Formó parte de la Canadian Army Medical Corps y participó en la Primera Guerra Mundial en Francia. En 1918 fue herido en la batalla de Cambrai.
Tras el final de la guerra, en 1919, regresó a Canadá. Allí ejerció por poco tiempo en London (Ontario). Estudió ortopedia infantil y ejerció como cirujano en el Hospital for Sick Children, entre 1919 y 1920. Un año más tarde fue profesor de ortopedia en la University of Western Ontario. El curso 1921 - 1922 fue lecturer de farmacología en la Universidad de Toronto. Obtuvo el grado de doctor en 1922.
Muy pronto ya estuvo muy interesado por la diabetes. Desde finales del siglo XIX los científicos se habían percatado de la relación entre el páncreas y la diabetes. Algunos trabajos indicaban que la enfermedad estaba causada por una carencia de una hormona segregada por los islotes de Langerhans del páncreas.
Oscar Minkowski y otros trataron de aislar esta hormona sin éxito. Schafer la denominó "insulina" y se suponía que ejercía un control sobre el metabolismo del azúcar, de tal manera que su ausencia provocaba el aumento de éste en sangre y en orina. Se trató de administrar extracto de páncreas o la glándula fresca a los diabéticos, tratamiento que fracasó porque la hormona debía ser destruida por los enzimas proteolíticos. Por otro lado, todavía eran inseguras las técnicas de detección de glucosa en sangre y orina.
Gracias a la lectura de un artículo de Moses Baron en el que se decía que la ligadura del conducto pancreático provocaba la degeneración de las células que segregaban tripsina, pero que los islotes permanecían intactos, pensó que podría recurrir a este procedimiento para obtener insulina.
Se puso en contacto con J.J.R. Macleod, profesor de fisiología de la Universidad de Toronto, quien le facilitó lo necesario para poder investigar en su laboratorio. Trabajó entonces con Charles Best, estudiante de medicina, que fue su asistente y, más tarde con el químico James B. Collip. En agosto de 1921 administraron la insulina obtenida de los islotes de Langerhans a perros diabéticos comprobando que descendían los niveles de azúcar en sangre y orina y desaparecían los síntomas típicos de la enfermedad. Repitieron varias veces los experimentos con resultados distintos, en función de la pureza de la insulina utilizada. Fue Collip el que se encargó de lograr una que fuera lo más pura posible. La emplearon por vez primera, pocas semanas después, en un muchacho diabético de catorce años, que mejoró de forma extraordinaria de su enfermedad.
La primera descripción de los resultados obtenidos con el uso de la insulina en la diabetes figura en el artículo "Pancreatic extracts in the treatment of diabetes mellitus", publicado en 1922 en el Canadian Medical Association Journal. Banting y Macleod recibieron el premio nobel de medicina en 1923.
Previamente Banting y Best detallaron la técnica en un artículo que se publicó en el Journal of Laboratory and Clinical Medicina en 1921/22. Asimismo, Banting, Best y Macleod prepararon una comunicación, que llevaba por título "The internal secretion of the páncreas", que se dio a conocer en la reunión de la American Physiological Society, de 1921.
En 1926 Jacob Abel logró la síntesis de la insulina, hallazgo que dio a conocer en los Proceedings of the National Academy of Sciences, de Washington, con el título Crystalline insuline.
En 1930, el Parlamento canadiense concedió una ayuda a Banting para la instalación de un laboratorio de investigación (el Banting Institute) y su universidad creó una cátedra con su nombre. Allí trabajó en distintas líneas como las relacionadas con la silicosis, el cáncer y el ahogamiento.
Fue nombrado médico honorario del Hospital General de Toronto, del Hospital para niños enfermos, y delToronto Western Hospital. Obtuvo asimismo el LL.D. degree (Queens) y el D.Sc. degree (Toronto). Recibió además los homenajes y merecimientos de varias sociedades científicas de su país y del extranjero.

Como pintor aficionado formó parte de una expedición gubernamental al Ártico. Se casó con Marion Robertson en 1924; tuvieron un hijo. Se divorció en 1932 y cinco años más tarde contrajo de nuevo matrimonio con Henrietta Ball.
Cuando se declaró la segunda guerra mundial actuó como enlace entre los servicios médicos británicos y estadounidenses.
Falleció el 21 de febrero de 1941, a los 49 años, víctima de un accidente aéreo en Musgrave Harbour,Canadá.
Habitualmente se habla de "tratamiento de Banting" para referirse al tratamiento de la obesidad mediante un régimen restringido, especialmente en azúcar, harinas y grasas.

¿Cómo es el primer parque acuático para personas con discapacidad?

Con un costo de alrededor de 17 millones de dólares, hoy abrirá sus puertas Morgan's Inspiration Island en San Antonio, Texas. 

La ciudad de San Antonio, Texas, en Estados Unidos será la privilegiada de contar con el primer parque acuático para personas con discapacidad del mundo. El Morgan's Inspiration Island le permitirá a personas con capacidades diferentes, especialmente niños, disfrutar de un parque de diversiones a su medida.
Con un costo de alrededor de 17 millones de dólares, su construcción se inició en noviembre de 2015 y hoy abrirá sus puertas. Es el primer parque acuático que cuenta con rampas y seguridad reforzada para poder ofrecer horas de diversión a quienes usan silla de ruedas o tienen alguna limitación de movilidad. Estará abierto los siete días de la semana hasta mediados de agosto. Después solamente abrirá los fines de semana.

Morgan's Inspiration Island contará con seis atracciones principales, que van desde cortinas de agua hasta una zona de géiseres para que los visitantes se relajen, e incluso hay un cañón de agua donde las personas pueden subirse en troncos, como en cualquier otro parque acuático. Además tendrá un sistema de calefacción que permitirá regular la temperatura del agua, para evitar que sea demasiado fría o caliente para las personas.

En declaraciones al sitio Mashable.com, su dueño Gordon Hartman, afirmó que la "misión es ofrecer un servicio inclusivo, seguro y cómodo". El parque de atracciones tendrá habilitadas sillas de forma gratuita, bajo el compromiso de "respetarlas y cuidarlas para que no se dañen".
La hija de 23 años de Hartman, Morgan, que vive con una discapacidad, fue la diseñadora del parque que lleva su nombre. "Morgan's Inspiration Island se concentrará en la inclusión e inspirará a los huéspedes a hacer cosas que anteriormente se pensaba que no estaban en sus posibilidades", explicó su dueño.

martes, 30 de mayo de 2017

El secreto de los daneses para ser los más felices del mundo

En Dinamarca llueve casi todo el año, oscurece a las tres de la tarde y los impuestos se llevan hasta el 60 por ciento de los sueldos. Sin embargo, los daneses son las personas más felices del mundo.
¿Cómo lo hacen? El secreto está en el hygge (pronúnciese hoo-ga), un término intraducible que expresa el sentimiento de sentirse bien en un hogar cómodo, calmo y cálido y que alumbra un nuevo fenómeno editorial que pronto llegará a la Argentina: en España, donde escribo esta columna durante mis vacaciones, las librerías están inundadas de manuales de autoayuda para recrear un living nórdico en Malasaña o en Villa Crespo (algunos, con títulos tan inequívocos como Feliz como un danés) con el propósito de copiar las recetas domésticas que hicieron de Dinamarca el país con mejor calidad de vida.
Si hasta el año pasado la terapia del orden era el furor de los que buscan la armonía de entrecasa en un best seller, ahora el hygge se propone como el camino más corto hacia la felicidad: literalmente, yendo de la cama al living.

Ahí donde un mandato típico de cualquier gurú contemporáneo exija "salir de la zona de confort", el hygge propone exactamente lo contrario: convertir la casa de uno en un santuario de comodidad... y quedarse ahí. "El hygge tuvo distintas interpretaciones, desde el arte de crear intimidad o calidez en el alma hasta obtener placer de los objetos sedantes.
La mía es tomar chocolate a la luz de las velas.", escribe Meik Wiking, director del Instituto de Investigación de la Felicidad en Copenhague y autor de La felicidad en las pequeñas cosas, un enorme éxito editorial que integra la lista de los diez libros más vendidos del Times desde hace meses.

Embarcado en un frenesí de consumismo, el mundo quiere aprender a vivir como los daneses: según los libros, alcanza con iluminar con velas, tomar infusiones calientes, poner plantas en todos los ambientes, dejar los zapatos en la entrada, calentar con fuego a leña, cocinar pastelitos dulces, rodearse de objetos simples y reunirse con amigos. Para mí, ningún hallazgo. Aunque parece que funciona, a pesar de las críticas.
Según el periodista inglés Michael Booth, que vivió en todos los países nórdicos para desentrañar los misterios del milagroso bienestar escandinavo, es fácil dedicarse a las velas y las plantitas cuando el Estado asegura las necesidades básicas y el ciudadano promedio no tiene que preocuparse por la inflación, el desempleo o la inseguridad. Para Booth, más que comodidad plácida el hygge resume el peor tipo de conformismo (aquel que alumbra a burgueses asustados) y Copenhague es la ciudad más aburrida del planeta aunque insista, con poco éxito, en promocionarse como "la Ibiza del mar Báltico".

Aun desconfiado de las soluciones mágicas, llevo para Buenos Aires algunos consejos nórdicos que imitan los españoles (todos los que visiten mi casa deberán sacarse los zapatos y pondré un helecho en la mesada del baño, me propongo). Si es cierto que la felicidad está en las pequeñas cosas, y a pesar de que Copenhague esté a años luz de cualquier ciudad de perros, reclamo para mí el derecho a ser feliz como un gran danés.

CINCO CONCEPTOS PARA APLICAR EL HYGGE EN EL HOGAR
Simpleza: A tono con la terapia del orden, el hygge postula que debe haber pocos elementos en la casa, pero todos de un significado emocional importante.

Texturas: Se declara la guerra a lo sintético y se apuesta por maderas, lanas, pieles o cueros y una iluminación a vela. Ojo: ¡todo es altamente inflamable!

Hobbies: Una filosofía construida alrededor del sedentarismo doméstico no puede quedarse sin nada que hacer. Se recomiendan el ajedrez, el tejido o los juegos de mesa.

Pijamas: En contra del fashionismo, un vestuario de andar por casa: pijamas, jogginetas, remeras raídas y pantuflas porque en un hogar con hygge no se entra con zapatos.

Lentitud: Una vida ralentizada: baños de inmersión de media hora o largas tardes dedicadas a la lectura, como una postura opuesta al vértigo de la vida moderna.

Por Nicolás Artusi.  Para LA NACION.

(Jorge L. Icardi, Reportero Internacional...)

Helen Adams Keller

Tuscumbia (Alabama) 27/06/1880 - Easton (Connecticut) 01/06/1968. Escritora norteamericana. Invidente y sordomuda, se especializó en educación especial para discapacitados.
A causa de una grave enfermedad que la acometió a los diecinueve meses de edad, Keller perdió la vista y el oído, lo que le impidió desarrollar el habla durante sus primeros años de vida.
Cuando cumplió los seis años, sus padres contrataron a una institutriz irlandesa, Ann Sullivan, quien le enseñó el lenguaje de los sordomudos y que marcaría un giro radical en su vida.
Posteriormente, y junto con su institutriz, prosiguió sus estudios especiales en la institución Horace Man School para sordos, de Boston, y en la Wright-Humason Oral School, en Nueva York. Allí no sólo aprendió a hablar, leer y escribir, sino que se capacitó para cursar estudios superiores. Siempre acompañada por Ann Sullivan, desde 1900 hasta 1904 completó su formación en el Radcliffe College, donde se graduó con la mención "cum laude". Tras su graduación, Keller realizó diversos viajes a Europa y África.
En 1.925, Helen Keller se presentó en la Convención de Clubes de Leones de Cedar Point y, desafió a los integrantes de la Asociación para que la respaldaran en su causa:
“Hago una súplica a ustedes, los Leones, que gozan del preciado sentido de la vista . . . . ustedes que son de empuje, valerosos y bondadosos Quisieran ser Paladines del Ciego en la Cruzada contra la Ceguera?"
Con sus palabras mágicas, Helen Keller cambió el curso de la historia del movimiento Leonístico para beneficio de las vidas de millones y millones de personas, ya que desde ese momento los Leones enarbolaron como bandera mundial  el programa “Primero La Vista”. (Sight First)
Su obra publicada es, básicamente, autobiográfica, ya que Keller encontró en la escritura el modo de objetivar y hacer comunicable su difícil experiencia. Sus libros pronto se convirtieron en un ejemplo de tenacidad y resistencia frente a las adversidades de la vida, especialmente las limitaciones físicas.
Entre sus publicaciones destacan:
La historia de mi vida (1902),
Optimismo (1903)
y especialmente El mundo en el que vivo (1908), libro que le valió su fama internacional y en el que narra el contraste entre la riqueza de la vida íntima que su alma albergaba y la menguada vida sensorial de la que Helen Keller era víctima.
Otros títulos de su producción son Canción del muro de piedra (1910), Fuera de la oscuridad (1913), Mi religión (1927), El medio de una corriente (1929), Paz en el atardecer (1932), El diario de Hellen Keller (1938) y Déjanos tener fe (1940).
En 1934 Keller tuvo ocasión de devolver los favores prestados y la persistente dedicación a su institutriz Ann Sullivan cuando ésta perdió la vista imprevisiblemente. Keller publicó también algunos artículos en la prensa y en revistas especializadas.
En octubre de 1961 Helen sufrió el primero de una serie de accidentes cerebro vasculares, y su vida pública fue disminuyendo. En sus últimos años, se dedicaría entonces a cuidar su casa en Arcan Ridge.
En 1964, Helen fue galardonada con la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto premio para personas civiles otorgada por el presidente Lyndon Johnson. Un año más tarde fue elegida como La mujer del “Salón de la Fama” en la Feria Mundial de Nueva York.
Poco antes de su muerte en 1968, a la edad de 87 años, Helen Keller le dijo a un amigo:
“En estos oscuros y silenciosos años, Dios ha estado utilizando mi vida para un propósito que no conozco, pero un día lo entenderé y entonces estaré satisfecha.”
El 1 de junio de 1968, en Arcan Ridge, Helen Keller murió mientras dormía. Su cuerpo fue cremado en Bridgeport, Connecticut y su funeral se realizó en la Catedral Nacional de Washington DC. La urna más tarde sería llevada a un lugar cerca de donde descansaban los restos de Anne Sullivan y Polly Thomson.

Legado
Su rol en la educación especial: La formación de Keller significó un avance importante en la educación especial, a pesar de que hubo otros casos similares no conocidos. Sin embargo, la enseñanza de Keller fue la primera en ser registrada de forma fiable en múltiples obras escritas y originó muchos métodos educativos especiales nuevos.
Los editores del libro de texto "Psicología general", señalaron la importancia del caso de Keller:
"Es la única de su clase empujada por una maestra de talento excepcional, una gran observadora que describió el desarrollo gradual de su alumna, altamente dotada, casi una niña genio, a la que la naturaleza le había colocado una cruel prueba, apagando totalmente las dos áreas claves del sistema sensorial".
Al mismo tiempo, Psicología general relató que Sullivan no recibió inicialmente el apoyo de la comunidad científica ya que parecía poco probable que su alumna se adaptara a la enseñanza tan rápido.
Helen Keller se convirtió en un ejemplo de superación y coraje como así también en un símbolo de la lucha por los derechos de personas con discapacidad.
Un periodista del The Journal of Southern History publicó que "...Keller es percibida como un ícono nacional que simboliza el triunfo de las personas con discapacidad".
El orador motivacional y predicador cristiano Nick Vujicic, que nació sin brazos ni piernas, confesó en su autobiografía que Helen Keller jugó un papel de gran influencia en su vida.

domingo, 28 de mayo de 2017

"Adiós Nonino"

Astor Piazzola con la Sinfónica "Cologne Radio Orchestra" de Alemania.
Extraído del documental "Astor Piazzolla: The Next Tango"
https://youtu.be/VTPec8z5vdY

Pollo al coñac

Ingredientes:
•6 presas de pollo surtidas y sin piel (o con piel como más te guste)
•1 cucharada de aceite
•1 cucharada de mantequilla
•2 zanahorias en rodaja, no muy gruesas
•1 cebolla mediana picada en pluma
•2 hojas de laurel
•½ cucharadita de orégano
•1 taza de coñac
•1½ tazas de vino blanco
•3 tazas de caldo de pollo aprox
•Sal y pimienta.

Preparación:
En una olla honda agregar un poco de aceite y dorar muy bien las presas de pollo, con paciencia, primero por un lado y luego por el otro.
Nota: Me gusta hacerlo con cuatro presas por vez, para que no suelte mucho jugo y se doren más parejo y rápido.

Cuando ya estén bien doradas, ponemos todas las presas en la
olla.
Incorporar la cebolla en pluma, las zanahorias en rodajas, el orégano, el laurel, salpimentar y dejar que se doren y tomen temperatura a fuego fuerte.

Agregar el coñac y el vino blanco y, con mucho cuidado, flambear con un encendedor.
Otra alternativa es esperar que con el hervor se evapore el alcohol.
Cuando se haya evaporado (o sea, cuando ya no se sienta el olor a alcohol), agregar las tazas de caldo. Ir testeando los sabores mientras hierve y agregar
más caldo si se quiere más jugoso.

Dejar cocinar tapado por 20 minutos a fuego medio y revolviendo de vez en cuando.
Servir en una fuente: primero las presas y luego el caldo colado (o sin colar, como se prefiera)
Acompañar con papas fritas.

Virginia Demaria
Soy Bloguera, comunicadora visual, chef de profesión y este portal busca servir como fuente de inspiración y comunicación para quienes deseen conocer más
de cocina, recetas y manualidades.
www.virginiademaria.cl/

sábado, 27 de mayo de 2017

Vínculo fraterno - Julio Cortazar

“Después del almuerzo yo hubiera querido quedarme en mi cuarto leyendo, pero papá y mamá vinieron casi en seguida a decirme que esa tarde tenía que llevarlo de paseo.
Lo primero que contesté fue que no, que lo llevara otro, que por favor me dejaran estudiar en mi cuarto.  Iba a decirles otras cosas, explicarles por qué no me gustaba tener que salir con él, pero papá dio un paso adelante y se puso a mirarme en esa forma que no puedo resistir, me clava los ojos y yo siento que se van entrando cada vez más hondo en la cara, hasta que estoy a punto de gritar y tengo que darme vuelta y contestar que sí, que claro, en seguida.
Cuando salí de mi cuarto eran las dos, y tía Encarnación dijo que podía ir a buscarlo a la pieza del fondo, donde siempre le gusta meterse por la tarde.  Tía Encarnación debía darse cuenta de que yo estaba desesperado por tener que salir con él, porque me pasó la mano por la cabeza y después se agachó y me dio un beso en la frente.  Sentí que me ponía algo en el bolsillo. –Para que te compres alguna cosa– me dijo al oído – Y no te olvides de darle un poco, es preferible.
Lo encontré en un rincón del cuarto, lo agarré lo mejor que pude y salimos por el patio hasta la puerta que daba al jardín de adelante.  Una o dos veces sentí la tentación de soltarlo, volver adentro y decirles a papá y a mamá que él no quería venir conmigo, pero estaba seguro de que acabarían por traerlo y obligarme a ir con él hasta la puerta de calle.  Nunca me habían pedido que lo llevara al centro, era injusto que me lo pidieran porque sabían muy bien que la única vez que me habían obligado a pasearlo por la vereda había ocurrido esa cosa horrible con el gato de los Alvarez.  Me parecía estar viendo todavía la cara del vigilante hablando con papá en la puerta, y después papá sirviendo dos vasos de caña, y mamá llorando en su cuarto.  Era injusto que me lo pidieran.
Por la mañana había llovido y  las veredas de Buenos Aires están cada vez más rotas, apenas se puede andar sin meter los pies en algún charco.  Yo hacía lo posible para cruzar por las partes más secas y no mojarme los zapatos nuevos, pero en seguida vi que a él le gustaba meterse en el agua, y tuve que tironear con todas mis fuerzas para obligarlo a ir de mi lado.  A pesar de eso consiguió acercarse a un sitio donde había una baldosa un poco más hundida que las otras, y cuando me di cuenta ya estaba completamente empapado y tenía hojas secas por todas partes.  Tuve que pararme, limpiarlo, y todo el tiempo sentía que los vecinos estaban mirando desde los jardines, sin decir nada pero mirando.  No quiero mentir, en realidad no me importaba tanto que nos miraran (que lo miraran a él, y a mí que lo llevaba de paseo); lo peor era estar ahí parado, con un pañuelo que se iba mojando y llenando de manchas de barro y pedazos de hojas secas, y teniendo que sujetarlo al mismo tiempo para que no volviera a acercarse al charco.
A esa hora el tranvía viene bastante vacío, y yo rogaba que pudiéramos sentarnos en el mismo asiento, poniéndolo a él del lado de la ventanilla para que molestara menos.  No es que se mueva demasiado, pero a la gente le molesta lo mismo y yo comprendo.  Por eso me afligí al subir, porque el tranvía estaba casi lleno y no había ningún asiento doble desocupado.
Lo malo fue que el guarda se paró al lado del asiento donde yo lo había instalado, golpeando con una moneda en el fierro de la máquina de los boletos, y yo tuve que  darme vuelta y hacerle señas de que viniera a cobrarme a mí. [...]   Me tuve que levantar (y ahora dos o tres pasajeros me miraban) y acercarme al otro asiento. "Dos boletos", le dije.  Cortó uno, me miró un momento, y después me alcanzó el boleto y miró para abajo, medio de reojo. , repetí, seguro de que todo el tranvía ya estaba enterado.
Lo peor era que a cada momento tenía que darme vuelta para ver si seguía quieto en el asiento de atrás, y con eso iba llamando la atención de algunos pasajeros.
Como a las ocho cuadras no sé por qué me pareció que la señora que iba del lado de la ventanilla se iba a bajar.  Eso era lo peor, porque le iba a decir algo para que la dejara pasar, y cuando él no se diera cuenta o no quisiera darse cuenta, a lo mejor la señora se enojaba y quería pasar a la fuerza, pero yo sabía lo que iba a ocurrir en ese caso y estaba con los nervios de punta, de manera que empecé a mirar para atrás antes de llegar a cada esquina, y en una de esas me pareció que la señora estaba ya a punto de levantarse, y hubiera jurado que le decía algo porque miraba de su lado y yo creo que movía la boca.  Justo en ese momento una vieja gorda se levantó de uno de los asientos cerca del mío y empezó a andar por el pasillo, y yo iba detrás queriendo empujarla, darle una patada en las piernas para que se apurara y me dejara llegar al asiento donde la señora había agarrado una canasta o algo que tenía en el suelo y ya se levantaba para salir.   Al final creo que la empujé, la oí que  protestaba, no sé como llegué al lado del asiento y conseguí sacarlo a tiempo para que la señora pudiera bajarse en la esquina.  Entonces  lo puse contra la ventanilla y me senté a su lado, tan feliz aunque cuatro o cinco idiotas me estuvieran mirando desde los asientos de adelante y desde la plataforma donde a lo mejor el chinazo les había dicho alguna cosa.
...en la plataforma de atrás oí que alguien soltaba una carcajada, pero naturalmente no quise darme vuelta, volví a pasar el brazo y sujeté la ventanilla, haciendo como que no veía...
Me hubiera gustado tanto poder entrar en una lechería y pedir un helado o un vaso de leche, pero estaba seguro que no iba a  poder, que me  iba a arrepentir si lo hacía entrar en un local cualquiera donde la gente estaría sentada y tendría más tiempo para mirarnos.  En la calle la gente se cruza y cada uno sigue viaje, sobre todo en San Martín que está lleno de bancos y oficinas y todo el mundo anda apurado con portafolios debajo del brazo.  Así que seguimos hasta la esquina de Cangallo, y entonces cuando íbamos pasando delante de las vidrieras de Peuser que estaban llenas de tinteros y cosas preciosas, sentí que él no quería seguir, se hacía cada vez más pesado y por más que yo tiraba (tratando de no llamar la atención) casi no podía caminar y al final tuve que pararme delante de la última vidriera, haciéndome el que miraba los juegos de escritorio repujados en cuero.  A lo mejor estaba un poco cansado, a lo mejor no era un capricho.  Total, estar ahí parados no tenía nada de malo, pero igual no me gustaba porque la gente que pasaba tenía más tiempo para fijarse, y dos o tres veces me di cuenta de que alguien le hacía algún comentario a otro, o se pegaban con el codo para llamarse la atención.  Al final no pude más y lo agarré otra vez, haciéndome el que caminaba con naturalidad, pero cada  paso me costaba como en esos sueños en que uno tiene unos zapatos que pesan toneladas y apenas puede despegarse del suelo.  A la larga conseguí que se le pasara el capricho de quedarse ahí parado, y seguimos por San Martín hasta la esquina de la Plaza de Mayo.  Ahora la cosa era cruzar, porque a él no le gustaba cruzar una calle.
Es capaz de abrir la ventanilla del tranvía y tirarse, pero no le gusta cruzar la calle.  Lo malo es que para llegar a la Plaza de Mayo hay que cruzar siempre alguna calle con mucho tráfico, en Cangallo y Bartolomé Mitre no había sido tan difícil pero ahora yo estaba a punto de renunciar, me pesaba terriblemente en la mano y dos veces que el tráfico se paró y los que estaban a nuestro lado en el cordón de la vereda empezaron a cruzar la calle, me di cuenta de que no íbamos a poder llegar al otro lado porque se plantaría justo en la mitad y entonces preferí seguir esperando hasta que se decidiera.
Cuanto más pensaba más me afligía, y al final tuve miedo de veras, casi como ganas de vomitar, lo juro,   y en ese momento en que paró el tráfico lo agarré bien y cerré los ojos y tire para adelante doblándome casi en  dos, y cuando estuvimos en la Plaza lo solté, seguí dando unos pasos solo, y después volví para atrás y hubiera querido que se muriera, que ya estuviera muerto, o que papá y mamá estuvieran muertos, y yo también al fin y al cabo, que todos estuvieran muertos y enterrados menos tía Encarnación.[...]
Yo no sé en qué momento  me vino la idea de abandonarlo ahí, lo único que me acuerdo es que estaba pelándole un maní y pensando al mismo tiempo que si me hacía el que iba a tirarles algo a las palomas que andaban más lejos, sería facilísimo dar la vuelta a la pirámide y perderlo de vista.  Me parece que en ese momento no pensaba volver a casa ni en la cara de papá y mamá, porque si lo hubiera pensado no habría hecho esa pavada.
Desde la otra punta de la  plaza apenas se veía el banco; fue cosa de un momento cruzar a la Casa Rosada donde siempre hay dos granaderos de guardia, y por el costado me largué hasta el Paseo Colón, esa calle donde mamá dice que no deben ir los niños solos.  Ya por costumbre me daba vuelta a cada momento, pero era imposible que me siguiera, lo más que podría estar haciendo sería revolcar alrededor del banco hasta que se acercara alguna señora de la beneficencia o algún vigilante.
En una de esas, yo estaba sentado en una vidriera baja de una casa de importaciones y exportaciones, y entonces me empezó a doler el estómago, no como  cuando uno tiene que ir en seguida al baño, era más arriba, en el estómago verdadero, como si se me retorciera poco a poco, y yo quería respirar y me costaba, entonces tenía que quedarme quieto y esperar que se pasara el calambre, y delante de mí veía como una mancha verde y puntitos que bailaban, y la cara de papá, al final era solamente la cara de papá porque yo había cerrado los ojos, me parece, y en medio de la mancha verde estaba la cara de papá.[...]
No sé cuanto tardé en llegar otra vez a la Plaza de Mayo.  A la mitad de la subida me caí pero volví a levantarme antes que nadie se diera cuenta, y crucé a la carrera entre todos los autos que pasaban por delante de la Casa Rosada.  Desde lejos vi que no se había movido del banco, pero seguí corriendo y corriendo hasta llegar al banco, y me tiré como muerto mientras las palomas salían volando asustadas y la gente se daba vuelta con ese aire que toman para mirar a los chicos que corren, como si fuera un pecado.  Después de un rato lo limpié un poco y dije que teníamos que volver a casa.   Lo dije para oírme yo mismo y sentirme todavía más contento, porque con él lo único que servía era agarrarlo bien y llevarlo, las palabras no las escuchaba o se hacía el que no las escuchaba.
Pensaba todo el tiempo: Lo abandoné, y aunque no me había olvidado del Paseo Colón me sentía tan bien, casi orgulloso.  A lo mejor otra vez...  No era fácil, pero a lo mejor... Quien sabe con qué ojos me mirarían papá y mamá cuando me vieran llegar con él de la mano. Claro que estarían contentos de que yo lo hubiera llevado a pasear por el centro, los padres siempre están contentos de esas cosas.

Julio Cortazar
“Después del Almuerzo” en Ceremonias, Ed. Planeta, España, 1983

Enfermedad de Huntington

Es un trastorno en el cual las neuronas en ciertas partes del cerebro se desgastan o se degeneran. La enfermedad se transmite de padres a hijos.

Causas
La enfermedad de Huntington es causada por un defecto genético en el cromosoma N.° 4. El defecto hace que una parte del ADN ocurra muchas más veces de las debidas. El defecto se llama repetición CAG. Normalmente, esta sección del ADN se repite de 10 a 28 veces, pero en una persona con la enfermedad de Huntington, se repite de 36 a 120 veces.
A medida que el gen se transmite de padres a hijos, el número de repeticiones tiende a ser más grande. Cuanto mayor sea el número de repeticiones, mayor será la posibilidad de que una persona presente síntomas a una edad más temprana. Por lo tanto, como la enfermedad se transmite de padres a hijos, los síntomas se desarrollan a edades cada vez más tempranas.
Hay dos formas de la enfermedad de Huntington:
•La más común es la de aparición en la edad adulta. Las personas con esta forma de la enfermedad generalmente presentan síntomas a mediados de la tercera y cuarta década de sus vidas.
•Una forma de la enfermedad de Huntington de aparición temprana representa un pequeño número de personas y se inicia en la niñez o en la adolescencia.
Si uno de sus padres tiene la enfermedad de Huntington, usted tiene un 50% de probabilidad de recibir el gen.
Si usted recibe el gen de sus padres, también puede transmitir el gen a sus hijos, quienes también tendrán un 50% de probabilidades de heredar el gen.
Si usted no recibe el gen de sus padres, no es posible que pueda pasar el gen a sus hijos.

Síntomas
Los cambios de comportamiento pueden ocurrir antes de los problemas de movimiento y pueden incluir:
•Comportamientos antisociales
•Alucinaciones
•Irritabilidad
•Malhumor
•Inquietud o impaciencia
•Paranoia
•Psicosis
Los movimientos anormales e inusuales incluyen:
•Movimientos faciales, incluso muecas
•Girar la cabeza para cambiar la posición de los ojos
•Movimientos espasmódicos rápidos y súbitos de los brazos, las piernas, la cara y otras partes del cuerpo
•Movimientos lentos e incontrolables
•Marcha inestable
Demencia que empeora lentamente, incluso:
•Desorientación o confusión
•Pérdida de la capacidad de discernimiento
•Pérdida de la memoria
•Cambios de personalidad
•Cambios en el lenguaje
Los síntomas adicionales que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
•Ansiedad, estrés y tensión
• Dificultad para deglutir
•Deterioro del habla
Síntomas en los niños:
•Rigidez
•Movimientos lentos
•Temblor

Pruebas y exámenes
El médico llevará a cabo un examen físico y puede hacer preguntas acerca de los síntomas y los antecedentes familiares del paciente. También se llevará a cabo un examen del sistema nervioso. El médico puede ver signos de:
•Demencia
•Movimientos anormales
•Reflejos anormales
•Marcha amplia y con "pavoneo"
•Lenguaje dubitativo o articulación deficiente
Otros exámenes que pueden mostrar signos de enfermedad de Huntington son:
•Pruebas psicológicas
•Resonancia magnética o tomografía computarizada de la cabeza
•TEP (isótopos) del cerebro
Hay disponibilidad de pruebas genéticas para determinar si una persona es portadora del gen de la enfermedad de Huntington.

Tratamiento
No existe cura para la enfermedad de Huntington y no hay una forma conocida de detener el empeoramiento de la enfermedad. El objetivo del tratamiento es reducir los síntomas y ayudar a la persona a valerse por sí misma por el mayor tiempo posible.
Se pueden recetar medicamentos según los síntomas.
•Los bloqueadores de la dopamina pueden ayudar a reducir los comportamientos y movimientos anormales.
•Medicamentos como tetrabenazina y amantidina se usan para tratar de controlar los movimientos adicionales.

La depresión y el suicidio son comunes entre las personas con enfermedad de Huntington. Es importante que los cuidadores vigilen los síntomas y busquen ayuda médica para la persona de inmediato.
A medida que la enfermedad progrese, la persona necesitará asistencia y supervisión. Con el paso del tiempo, es posible que requiera atención durante las 24 horas.

Expectativas (pronóstico)
La enfermedad de Huntington causa discapacidad que empeora con el tiempo. Las personas que padecen esta enfermedad generalmente mueren al cabo de 15 a 20 años. Con frecuencia, la causa de la muerte es una infección. El suicidio también es común.
Es importante tener en cuenta que la enfermedad afecta a todas las personas de manera diferente. El número de copias o repeticiones CAG del gen puede determinar la gravedad de los síntomas. Las personas con pocas copias o repeticiones pueden tener movimientos anormales leves más tarde en la vida y progresión lenta de la enfermedad. Aquellas con un número mayor de repeticiones pueden resultar gravemente afectadas a una edad temprana.

¿Cuándo contactar a un profesional médico?
Consulte con el médico si usted o un miembro de la familia presenta síntomas de este trastorno.

Prevención
Se aconseja la asesoría genética si existen antecedentes familiares de la enfermedad de Huntington. Los expertos también recomiendan la asesoría genética para parejas con antecedentes familiares de esta enfermedad que estén contemplando la posibilidad de tener hijos.

Fuente: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000770.htm

¡Qué pasa qué pasa!

Kid Creole & The Coconuts
https://youtu.be/CtGRE9ju4Q0

sábado, 20 de mayo de 2017

¡¡¡La fiesta de los CEROS!!!

Una noche se organizó ¡¡la fiesta de los "ceros"!! A medida que avanzaba la velada iban llegando los invitados:
a). Llega el 10 y lo atajan en la puerta; el 10 les dice:
-Hey, qué onda!, acaso no puedo andar con bastón?

b). Llega el 101 y cuando lo atajan dice:
-Eh loco, no ves que ando con muletas?

c). Llega el 7 y cuando lo atajan dice:
-Bah, es que pensé que era una fiesta de disfraces...

d). Llega el infinito y le dicen:
-Ah, no! usted si que no entra.
Y el infinito responde indignado:
-Desgraciado! nos discriminás por ser siameses!!

e). Llega el 1 y le dicen:
-Y usted?
Responde:
-Es que me puse a dieta...

f). Llega el 8 y le dicen:
-Usted si que no entra, y no me diga que viene disfrazado!
El 8 dice:
-No, yo soy un 0, pero me puse cinturón...

g). Llega el 6 y antes que lo atajen dice:
-Que pasa? No te gustan los Punks?

h). Llega el 40 y dice:
-Qué garrón!! Yo pensé que podía traer a mi novia...

i). Llega el 9 y le dicen:
-Señor, disculpe usted. Si quiere entrar, súbase el cierre del pantalón!!!

lunes, 1 de mayo de 2017

¡FELIZ DÍA DEL TRABAJO!

En la mayoría de los países del mundo se celebra hoy, 1 de mayo, el Día del Trabajador o Día del Trabajo, en homenaje a los llamados Mártires de Chicago, grupo de sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en 1886.
Ese mismo año, la "Noble Order of the Knights of Labor", una organización de trabajadores, logró que el sector empresarial cediese ante la presión de las huelgas por todo el país.
El presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la "Ingersoll", la norma que se recuerda como una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores: "la jornada de 8 horas diarias".      

El “Día Internacional del Trabajo” o “Primero de Mayo”, es la fecha en que se rinde homenaje a todos los hombres y mujeres que cumplen con una esencial norma de vida, con anónimo esfuerzo, en las distintas actividades, logrando con su labor cotidiana, fortalecer el espíritu, forjar el carácter, y sentirse digno ante la familia y la sociedad en la que se inserta.

"El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad"
Voltaire

domingo, 30 de abril de 2017

El sexo de los ángeles - Mario Benedetti



El sexo de los ángeles

   Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y las mujeres de todas las épocas, se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato, nunca confirmado, de que los ángeles no hacen el amor, quizá signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.
   Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos ( por la mera razón de que carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir, con las adecuadas.
   Así, cada vez que ángel y ángela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y tentarse mediante el intercambio de miradas que, por supuesto, son angelicales.
   Y si ángel, para abrir el  fuego dice : "semilla", ángela, para atizarlo responde: "surco". Él díce "alud", y ella, tiernamente: "abismo".
   Las palabras se cruzan, vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos.
   Ángel dice : "madero". Y Ángela: "caverna".
   Aletean por ahí un Angel de la Guarda, misógino y silente, y un Ángel de la Muerte, viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe, sigue silabeando su amor.
   Él dice "manantial". Y ella "cuenca".
   Las sílabas se impregnan de rocío y, aquí y  allá, entre cristales de nieve, circulan el aire y su expectativa.
   Ángel dice: "estoque", y Ángela, radiante: "herida". Él dice: "tañido", y ella: "rebato".
   Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y los nimbos, se estremecen, tremolan,  estallan, y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

                                                      MARIO BENEDETTI

¿Quién fue Héctor Panizza?

Nacido en Buenos Aires, Argentina, el 12 de agosto de 1875.
Falleció en Milán, Italia, el 27 de noviembre de 1967.
Fue un compositor y director de orquesta argentino de trascendencia internacional. Uno de los máximos directores de ópera de la primera mitad del siglo XX. Es básicamente asociado con el Teatro Colón de Buenos Aires; La Scala; Covent Garden; Chicago y el Metropolitan Opera.
Compuso cuatro óperas entre ellas la popular "Aurora".

Estudió primero con su padre (chelista de la orquesta del Teatro Colón) Becado por el Gobierno Argentino se trasladó a Italia para estudiar en el Conservatorio Giuseppe Verdi, de Milán, donde obtuvo su diploma y el primer premio en piano y composición.
Hizo su debut como director en Roma en 1899 y pronto ganó sus laureles como compositor de ópera en Génova, en donde una de sus tempranas composiciones fue interpretada con suceso. Dirigió luego por toda Italia, España y Sudamérica.
En 1916 dirigió en Turín el estreno mundial de "Francesca da Rimini" de Riccardo Zandonai.
Arturo Toscanini lo contrató como director musical de La Scala entre 1921 - 29 y 1930 - 32 y, la Lyric Opera of Chicago entre 1922 - 24.
En el Metropolitan Opera de Nueva York sucedió a Tullio Serafin. Debutó en 1934 y permaneció por ocho temporadas dirigiendo 26 óperas y 231 funciones, trabajando con Rosa Ponselle y Enrico Caruso entre otras estrellas del firmamento lírico de la era.
Como compositor escribió la trilogía del medioevo italiano con libro de Luigi Illica, la ópera Aurora con libreto de Illica y Héctor Quesada, estrenada en la temporada inaugural del Teatro Colón en 1908 (y repetida la siguiente con la diva rumana Hariclea Darclée) y la ópera Bizancio estrenada en el Colón en 1939.
Panizza actuó en el Teatro Colón en 1908, 1909, 1921, 1927 (dirigiendo entre otras a Claudia Muzio en Tosca y La Bohème), 1929 (Turandot con Rosa Raisa y Georges Thill y Madame Butterfly con Gilda dalla Rizza entre otras), 1930, 1934 (El barbero de Sevilla con Tito Schipa y Lily Pons, Carmen con Gabriela Besanzoni), 1935, 1936, 1939 (Borís Godunov, La Traviata con Bidú Sayao, Macbeth con Alexander von Sved y Hina Spani, Turandot, Aída y el estreno de su ópera Bizancio las tres con Gina Cigna), 1942 (Aida y Simón Boccanegra con Zinka Milanov y Leonard Warren), 1943 (Falstaff con Leonard Warren, etc), 1944 (Bizancio con Delia Rigal), 1945(Aurora con Delia Rigal), 1946, 1947(Tosca y Andrea Chénier con Maria Caniglia y Beniamino Gigli), 1948, 1949, 1951, 1952 (Madame Butterfly con Victoria de los Ángeles entre otras), 1954 y 1955.

Nota: El aria Alta en el cielo o Canción de la Bandera, perteneciente a la ópera Aurora del compositor y director argentino Héctor Panizza (1875 - 1967), es utilizada en Argentina como canción de saludo a la bandera (se la conoce también como Saludo a la bandera u Oración a la bandera).

La ópera Aurora fue un encargo del gobierno argentino para la primera temporada del Teatro Colón, originalmente en italiano con libreto de Luigi Illica, autor de los textos de La boheme y Madame Butterfly entre otros éxitos de la época, es considerada la primera ópera nacional argentina.
Fue estrenada el 5 de septiembre de 1908, en el Teatro Colón de Buenos Aires bajo la batuta de su autor con el célebre tenor Amadeo Bassi como el héroe Mariano.
En 1943 fue traducida al español por Héctor Quesada y Ángel Pettita y reestrenada en la versión en castellano en 1945. Posteriormente un decreto nacional declaró el aria como Saludo a la bandera.
Aurora fue repuesta en el Teatro Colón en 1965, 1966, 1983 y 1999.
El aria ha sido un sonado éxito para tenores contemporáneos como José Cura y Darío Volonté y ha sido usada en películas como Garage Olimpo de Marco Bechis en la versión original cantada por Elvira de Gray.

Argumento de la ópera
La ópera de tres actos es trágica y relata la historia del patriota Mariano, quien, enamorado de la bella Aurora, hija del jefe español Don Ignacio, lucha por la expulsión de los realistas de su joven patria. Con el nombre de Aurora, simboliza la aurora de Mayo de la revolución argentina, el despuntar de la patria, con el nombre de la desventurada muchacha, convertida por amor, al credo de la libertad de su amante.

sábado, 29 de abril de 2017

¿Por qué se comen ñoquis los 29 de cada mes?

Se trata de una tradición italiana que lleva 13 siglos y que incluye a la figura de San Pantaleón.

El otoño, de a poco, se comienza a sentir y el deseo de llevar a la mesa platos con más calorías ronda la cabeza de todos.
Los días 29 tenemos la excusa perfecta para degustar un plato de ñoquis.
Pero, ¿por qué se eligió ese día del calendario y no otro para comer una de las pastas clásicas de la cocina italiana?
La tradición se remonta a la región de Veneto, en el noreste de Italia. Según cuenta la leyenda, en el siglo VIII, un joven San Pantaleón predicaba y curaba enfermos en esa zona.
Un 29 de julio, el futuro santo fue invitado a comer por una familia de pescadores que le sirvieron ñoquis.
En agradecimiento por la comida, en medio de un año malo para la pesca, Pantaleón les auguró que en los próximos meses mejoraría la actividad.
La historia agrega que cuando levantaron el plato del peregrino y santo católico, se encontraron algunas monedas de oro.
La tradición viajó hasta el Río de la Plata con las oleadas de inmigrantes italianos que comenzó en el siglo XIX y hasta hoy perdura con fuerza, mes a mes, en la Argentina y Uruguay.

¿Se te antojaron unos ñoquis?

(Jorge L. Icardi, Reportero Internacional...)

martes, 25 de abril de 2017

Las vísperas de Fausto

Cuento de Adolfo Bioy Casares

Esa noche de junio de 1540, en la cámara de la torre, el doctor Fausto recorría los anaqueles de su numerosa biblioteca. Se detenía aquí y allá; tomaba un volumen, lo hojeaba nerviosamente, volvía a dejarlo. Por fin escogió los Memorabilia de Jenofonte. Colocó el libro en el atril y se dispuso a leer.
Miró hacia la ventana. Algo se había estremecido afuera. Fausto dijo en voz baja: "Un golpe de viento en el bosque". Se levantó, apartó bruscamente la cortina. Vio la noche, que los árboles agrandaban.
Debajo de la mesa dormía Señor. La inocente respiración del perro afirmaba, tranquila y persuasiva como un amanecer, la realidad del mundo. Fausto pensó en el infierno. Veinticuatro años antes, a cambio de un invencible poder mágico, había vendido su alma al Diablo. Los años habían corrido con celeridad.
El plazo expiraba a medianoche. No eran, todavía, las once. Fausto oyó unos pasos en la escalera; después, tres golpes en la puerta. Preguntó: "¿Quién llama?". "Yo", contestó una voz que el monosílabo no descubría, "yo".
El doctor la había reconocido, pero sintió alguna irritación y repitió la pregunta.
En tono de asombro y de reproche contestó su criado: "Yo, Wagner". Fausto abrió la puerta. El criado entró con la bandeja, la copa de vino del Rin y las tajadas de pan y comentó con aprobación risueña lo adicto que era su amo a ese refrigerio. Mientras Wagner explicaba, como tantas veces, que el lugar era muy solitario y que esas breves pláticas lo ayudaban a pasar la noche, Fausto pensó en la complaciente costumbre, que endulza y apresura la vida, tomó unos sorbos de vino, comió unos bocados de pan y, por un instante, se creyó seguro. Reflexionó: "Si no me alejo de Wagner y del perro no hay peligro".
Resolvió confiar a Wagner sus terrores. Luego recapacitó: "Quién sabe los comentarios que haría". Era una persona supersticiosa (creía en la magia), con una plebeya afición por lo macabro, por lo truculento y por lo sentimental. El instinto le permitía ser vívido; la necedad, atroz. Fausto juzgó que no debía exponerse a nada que pudiera turbar su ánimo o su inteligencia. El reloj dio las once y media. Fausto pensó: "No podrán defenderme". Nada me salvará.
Después hubo como un cambio de tono en su pensamiento; Fausto levantó la mirada y continuó: "Más vale estar solo cuando llegue Mefistófeles. Sin testigos, me defenderé mejor". Además, el incidente podía causar en la imaginación de Wagner (y acaso también en la indefensa irracionalidad del perro) una impresión demasiado espantosa.-Ya es tarde, Wagner. Vete a dormir. Cuando el criado iba a llamar a Señor, Fausto lo detuvo y, con mucha ternura, despertó a su perro.
Wagner recogió en la bandeja el plato del pan y la copa y se acercó a la puerta. El perro miró a su amo con ojos en que parecía arder, como una débil y oscura llama, todo el amor, toda la esperanza y toda la tristeza del mundo. Fausto hizo un ademán en dirección de Wagner, y el criado y el perro salieron. Cerró la puerta y miró a su alrededor. Vio la habitación, la mesa de trabajo, los íntimos volúmenes. Se dijo que no estaba tan solo. El reloj dio las doce menos cuarto. Con alguna vivacidad, Fausto se acercó a la ventana y entreabrió la cortina. En el camino a Finsterwalde vacilaba, remota, la luz de un coche."¡Huir en ese coche!", murmuró Fausto y le pareció que agonizaba de esperanza. Alejarse, he ahí lo imposible. No había corcel bastante rápido ni camino bastante largo. Entonces, como si en vez de la noche encontrara el día en la ventana, concibió una huida hacia el pasado; refugiarse en el año 1440; o más atrás aún: postergar por doscientos años la ineluctable medianoche. Se imaginó al pasado como a una tenebrosa región desconocida: pero, se preguntó, si antes no estuve allí ¿cómo puedo llegar ahora? ¿Cómo podía él introducir en el pasado un hecho nuevo? Vagamente recordó un verso de Agatón, citado por Aristóteles: "Ni el mismo Zeus puede alterar lo que ya ocurrió". Si nada podía modificar el pasado, esa infinita llanura que se prolongaba del otro lado de su nacimiento era inalcanzable para él. Quedaba, todavía, una escapatoria: Volver a nacer, llegar de nuevo a la hora terrible en que vendió su alma a Mefistófeles, venderla otra vez y cuando llegara, por fin, a esta noche, correrse una vez más al día del nacimiento. Miró el reloj. Faltaba poco para la medianoche. Quién sabe desde cuándo, se dijo, representaba su vida de soberbia, de perdición y de terrores; quién sabe desde cuándo engañaba a Mefistófeles. ¿Lo engañaba? ¿Esa interminable repetición de vidas ciegas no era su infierno?
Fausto se sintió muy viejo y muy cansado. Su última reflexión fue, sin embargo, de fidelidad hacia la vida; pensó que en ella, no en la muerte, se deslizaba, como un agua oculta, el descanso.
Con valerosa indiferencia postergó hasta el último instante la resolución de huir o de quedar.
La campana del reloj sonó...

Naranjo en flor - Roberto (el Polaco) Goyeneche

Autores: Virgilio y Homero Expósito
Arreglos y Dirección: Atilio Stamponi
https://youtu.be/HUs8HNeTlD8

domingo, 16 de abril de 2017

¡Felices Pascuas para todos!

La palabra Pascua (pascae en latín, pèsaj en hebreo) significa PASO.
 En el caso de los judíos representa el cruce del Mar Rojo, es decir el PASO de la esclavitud hacia la libertad.

 Para los católicos se conmemora la Resurrección de Cristo, es decir, el PASO de la muerte hacia la vida eterna.

 Incluso para los ateos significa la Supremacía del Espíritu por sobre la Materia.

 Por eso en estas Pascuas deseo de todo corazón que nos animemos y demos ese PASO.
 El que nos haga pasar:
 De la Resignación a la Acción ;
 De la Indiferencia a la Solidaridad;
 De la queja a la búsqueda de soluciones;
 De la desconfianza al abrazo sincero;
 Del miedo al coraje de volver a apostar todo por amor;
 De recoger sin vergüenza los trozos de sueños rotos y volver a empezar;
 De la autosuficiencia al compartir el fracaso y los éxitos
 De hacer las paces con nuestro pasado para que no arruine nuestro presente,
 Y de saber que de nada sirve ser luz, si no podemos iluminar el camino de alguien.

La revolucionaria técnica de los Genes modificados

Un grupo chino se ha convertido en el primero en inyectarle a una persona células que contienen genes editados utilizando la revolucionaria técnica CRISPR-Cas9.
El 28 de octubre, un equipo dirigido por el oncólogo Lu You de la Universidad de Sichuan, en Chengdu, introdujo las células modificadas a un paciente con cáncer de pulmón agresivo como parte de un ensayo clínico en el West China Hospital, también en Chengdu.
Ensayos clínicos anteriores que usaron células editadas con una técnica diferente emocionaron a los médicos clínicos. La introducción de CRISPR, que es más simple y más eficiente que otras técnicas, probablemente acelerará la carrera para introducir células genéticamente editadas en práctica clínica en todo el mundo, dice Carl June, especialista en inmunoterapia en la Universidad de Pensilvania en Filadelfia y quien dirigió uno de los estudios anteriores.
“Creo que esto va a desencadenar al "Sputnik 2.0", un duelo biomédico sobre el progreso entre China y Estados Unidos, lo cual es importante ya que la competencia normalmente mejora el producto final”, dice.
June es el asesor científico de un estudio estadounidense ya planeado que usará CRISPR para dirigirse hacia tres genes en las células de los participantes, con el objetivo de tratar varios tipos de cáncer.
Él espera que el ensayo comience en el primer trimestre de 2017. Por su parte, en marzo de 2017, un grupo de la Universidad de Pekín espera iniciar tres ensayos clínicos utilizando CRISPR contra cánceres de la vejiga, la próstata y de células renales. Esos ensayos aún no tienen aprobación o financiación.

Proteína en la mira
El estudio de Lu recibió la aprobación ética de una junta de revisión del hospital en julio. Las inyecciones en los participantes debían comenzar en agosto, pero la fecha fue rechazada, dice Lu, porque el cultivo y la amplificación de las células tardaron más de lo esperado y luego el equipo se topó con las festividades de octubre de China.
Los investigadores extrajeron células inmunitarias de la sangre del receptor y luego inhabilitaron un gen en ellas utilizando CRISPR-Cas9, que combina una enzima de corte de ADN con una guía molecular que puede programarse para indicarle a la enzima dónde cortar. El gen deshabilitado codifica la proteína PD-1, que normalmente frena la respuesta inmune de una célula: los cánceres se aprovechan de esa función para poder proliferar.
El equipo de Lu entonces cultivó las células editadas, aumentando su número, y las inyectó de nuevo al paciente que tiene cáncer de pulmón de células no pequeñas metastásico. La esperanza es que, sin PD-1, las células editadas atacarán y derrotarán al cáncer.

Seguridad primero
Lu dice que el tratamiento transcurrió sin problemas y que el participante recibirá una segunda inyección, pero se negó a dar detalles debido a la confidencialidad del paciente. El equipo planea tratar a un total de diez personas, que recibirán dos, tres o cuatro inyecciones. Es principalmente un ensayo de seguridad y los participantes serán monitoreados durante seis meses para determinar si las inyecciones están causando efectos adversos graves. El equipo de Lu también los vigilará más allá de ese tiempo para ver si parecen beneficiarse del tratamiento.
Otros oncólogos están entusiasmados con la entrada de CRISPR en la escena del cáncer. “La tecnología para poder hacer esto es increíble”, dice Naiyer Rizvi del Centro Médico de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York. Antonio Russo, de la Universidad de Palermo, en Italia, señala que los anticuerpos que neutralizan la PD-1 han resultado ser un buen freno para el cáncer de pulmón, lo que augura un buen resultado para el ataque de la proteína con la técnica CRISPR. “Es una estrategia emocionante”, dice. “La base es fuerte”.
Pero Rizvi cuestiona si este ensayo en particular tendrá éxito. El proceso de extracción, modificación genética y multiplicación de células es “una empresa enorme y no muy escalable”, dice. “A menos que muestre una gran ganancia en la eficacia, será difícil justificar seguir adelante”. Él duda que llegue a ser mejor al uso de anticuerpos, que pueden ampliarse a cantidades ilimitadas en el uso clínico. Lu dice que esta cuestión está siendo evaluada en el ensayo, pero que es demasiado pronto para decir cuál enfoque es mejor.

domingo, 2 de abril de 2017

Soberanía, Libertad y Memoria

2 de abril, Día del veterano de guerra y de los caídos en Malvinas

El 2 de abril de cada año, se recuerda con orgullo a los soldados que participaron en la Guerra de Malvinas en el año 1982. En cada pueblo y ciudad de nuestro país, se realizan actos en honor a ellos, los que lucharon y dieron su vida, movilizados por sus ideales y amor a su país.
El conflicto por la soberanía de las islas data desde hace mucho tiempo. Desde su descubrimiento en el siglo XVII, las Islas Malvinas fueron disputadas por los países de Francia, España e Inglaterra. En 1820, una fragata argentina fue enviada desde Buenos Aires para tomar posesión de las islas que anteriormente correspondían a España y se encontraban deshabitadas. Finalmente en 1833, un contingente de barcos Ingleses arribó a las islas, usurpando éstas en nombre del Rey de Inglaterra.

La disputa histórica
En 1982 el país transitaba una época oscura. Desde 1976, las Fuerzas Armadas habían dejado de lado a la democracia y los derechos de la población, tomando por la fuerza la dirección del país. Los problemas económicos y el empobrecimiento de la Argentina aumentaban día a día, haciendo más visibles los conflictos sociales y desenmascarando la realidad.
El 2 de abril de 1982, los argentinos se despertaron con la noticia de que las Islas Malvinas, aquel pedazo de tierra alejado al sur del país, habían sido recuperadas por un sorpresivo desembarco de tropas del ejército, como muestra de soberanía. El objetivo principal de las fuerzas armadas no solo fue recuperar las islas, sino también desviar el foco de atención de una población golpeada por años de dictadura. En una acción “patriótica”, la Junta Militar buscó lograr el apoyo de todos los sectores de la sociedad. El gobierno inglés de Margaret Tatcher reaccionó seis días más tarde, enviando hacia las islas un ejército superior en número y equipamiento. Mientras, en el mundo, tanto las potencias como Estados Unidos y Francia, condenaron junto a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el accionar de los argentinos, sin realizar intervención alguna para impedir el conflicto.
Desde ese momento, comenzó una cruenta batalla entre las tropas argentinas y británicas, desarrollada tanto en el mar como en la tierra. A pesar de la superioridad de las tropas inglesas, los soldados argentinos demostraron el valor, la fuerza y el sacrificio luchando hasta el cansancio por la soberanía nacional.

Soldados argentinos en Malvinas
Dos meses y medio después, el 14 de junio, la guerra finalizó con la rendición de las tropas argentinas. El final de la guerra, es considerado para muchos historiadores como una “herida mortal” para la dictadura militar argentina.
Finalmente, en 1983, la Junta Militar entregó la dirección del país, permitiendo elecciones democráticas luego de siete años de dictadura. El conflicto de Malvinas no solo ayudó a la caída del Proceso de Reorganización Nacional, sino que marcó a toda una generación de jóvenes que lucharon en nombre de la Soberanía Nacional.

Aquellos soldados, héroes hoy
Han pasado casi 35 años desde la finalización de la guerra y cada 2 de abril, se realizan actos en todo el país para homenajear a los héroes que combatieron en el conflicto bélico del Atlántico Sur en 1982. Una oportunidad para reivindicar la memoria, la soberanía y la libertad. A pesar de los errores políticos y militares de los gobernantes, los veteranos de Malvinas dieron su vida en defensa de los valores y de la soberanía nacional. Hoy en día, todos los veteranos de guerra se reúnen para ayudarse entre ellos y cada 2 de abril recuerdan a sus compañeros que no están, buscando que se reconozca de forma pacífica que LAS MALVINAS FUERON, SON Y SERÁN ARGENTINAS.

Fuente: montecaserosOnLine.com Monte Caseros, provincia de Corrientes

viernes, 31 de marzo de 2017

Donostia y el encanto cinematográfico de Bette Davis

Donostia. Así se llama la ciudad de San Sebastián en vasco. Ubicada en el Golfo de Vizcaya, es la capital de la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco.
Tal vez para muchos sea una de las ciudades más lindas del mundo, y razones no faltan.
Su nombre en vasco viene de la denominación en euskera: Done Sebastián, que con el tiempo quedó de la forma que lo conocemos hoy. Los pescadores que poblaban la costa también la llamaban Irutxulo o Los Tres Agujeros, porque desde el mar la ciudad mostraba o se veía con tres entradas formadas por los montes Urgull, Igueldo, Ulia y la Isla de Santa Clara.
Fue el sitio de recreo de gran parte de la aristocracia española y sus elegantes plazas, calles, avenidas y paseos lo demuestran. Elegante y clásica, es un fiel reflejo de los mejores tiempos de la Belle Époque y llegó a ser una de las ciudades más cosmopolitas de Europa.
Además, su casino era el punto de reunión de la crema y nata de la sociedad. De aventureros, buscavidas y grandes bellezas. Aquí, dicen, uno se podía cruzar con figuras del tamaño de Mata Hari y Sarah Bernhardt, Leon Trotski y un sinfín de Maharajas, banqueros y hombres de mundo.
Claro, aquí se había trasladado la corte de la reina María Cristina, viuda de Alfonso XII, durante los veranos, y eso había dotado a la ciudad de una inigualable vida social.
Por eso un grupo de visionarios tomó la decisión de dotar a la ciudad de grandes edificios y atracciones. Había que acompañar a la espectacular Bahía de la Concha y su isla de Santa Clara (con sus dos playas, Ondarreta y Playa de la Concha, sin lugar a dudas dos de las playas urbanas más increíbles del mundo) y por eso hicieron su aparición la Catedral del Buen Pastor, la Diputación Foral de Guipúzcoa, el teatro de Victoria Eugenia y el Hotel María Cristina, entre otros sitios para visitar.
Y es en este último lugar donde me encuentro escribiendo estas líneas. Sentado en el bar del hotel, inmejorable spot para observar la vida social de esta ciudad, con sus paredes pintadas en un cálido gris, lámparas de más de cien años cayendo del techo, gran barra dotada de una infinidad de bebidas espirituosas y mirando una foto colgada en la pared de una de las actrices más importantes de la época dorada de Hollywood: Bette Davis.
Aquí Alejandro, el impecable barman del Dry y orgulloso donostiarra, me cuenta una romántica historia, que ipso facto, estoy transcribiendo.
Ya en sus últimos días de vida y aquejada por una grave dolencia, se enteró que, en el marco del Festival Internacional de San Sebastián, le entregarían el importante reconocimiento Premio Donostia. Con 81 años, y vía Nueva York, París y Biarritz, llegó a San Sebastián y, durante cinco días, se recluyó en la suite del hotel para planificar la que sería su última aparición pública: la ceremonia del premio y la increíble rueda de prensa a la que ingresó con un cigarrillo en mano, como si estuviese viviendo algunos de sus roles más famosos de la pantalla grande.
En esa conferencia recorrió los aspectos más importantes de su gran carrera, demostrando lo que significaba ser una verdadera diva y confirmando el dicho que dice que "la procesión va por dentro.
Había pensado en extender su estadía más allá del festival, pero tuvo una recaída y dejó este mundo tan sólo 48 horas luego de finalizado el evento en la ciudad de París, convirtiéndose en leyenda.
Mientras Alejandro termina de contarme esta historia mis ojos se desvían hacia la gran ventana que tengo a mi lado y los colores más perfectos de la tarde se reflejan en mis pupilas.

Por Iván de Pineda.  LA NACION.
El autor conduce el programa Resto del mundo, de El Trece
(Jorge L. Icardi, Reportero Internacional...)

¿Por qué el cielo es azul? ¿Y por qué el atardecer lo vuelve naranja?

La NASA te explica esta situación. 
                    Por Lucas Parera.  LA NACION.

¿Por qué el cielo es azul? ¿Y por qué el atardecer lo vuelve naranja?
"Muchas personas inteligentes se hicieron esas preguntas. Y tardamos mucho tiempo en llegar a una respuesta", dice la NASA en este artículo.
La explicación tiene que ver, por un lado, con el color de la luz.

"La luz del sol se ve blanca, pero en realidad está compuesta por todos los colores del arco-iris, del rojo al violeta, pasando por el naranja, amarillo, verde y azul, y todos sus matices", indica la NASA.
Por otro lado, la luz viaja en "olas", vibrando a través del espacio. Algunos tipos de luz viajan en olas largas y suaves, como las que componen el color rojo. Mientras que otras, como el azul, viajan en olas más cortas.
Un dato más sobre la luz: si bien viaja en línea recta, puede ser reflejada (como en un espejo), curvada (como en un prisma), o bien dispersada (como cuando choca con ciertas moléculas).

El último detalle es la clave para responder nuestras preguntas. Cuando la luz llega al planeta Tierra, "choca" con las moléculas que componen la atmósfera. Pero no todas chocan de la misma manera: como vimos, algunas ondas lumínicas viajan en "olas" cortas o largas. Son las ondas que viajan en "olas cortas" las que chocan más con las moléculas de la atmósfera. Entonces, son las ondas azules las que se dispersan con más amplitud y frecuencia por el aire, "opacando" al resto. Así, las ondas azules se dispersan más y el cielo se ve azul.
A su vez, cuando el sol se pone en el horizonte, la luz que emite tiene que pasar por más cantidad de moléculas atmosféricas. Entonces, el azul se dispersa en exceso, dando oportunidad al resto de los colores, sobre todo a los que viajan en olas largas y suaves, es decir, el rojo, el naranja, y el amarillo, a que se manifiesten ante los ojos de quien mira un atardecer.
Por otro lado, en lugares sin atmósfera, como la Luna, por ejemplo, la luz del Sol no choca con moléculas y llega "blanca". De esa manera es que, desde la Luna, se puede ver el espacio directamente.

Corazón de luz y sombra - Lalo de los Santos y Guadalupe Farías Gómez

https://youtu.be/AkpWUGSTWoY

domingo, 26 de marzo de 2017

Sección Cartas

En el “Diccionario de la Historia Argentina”, Félix Luna escribió que la palabra “croto” se utilizó en nuestro país para designar a los vagos, en realidad peones golondrina que se desplazaban buscando trabajo. Su aspecto harapiento, sucio y la pobreza extrema de su equipaje contrastaban vivamente con sus principios morales. No eran resentidos sociales ni parásitos. No querían robar, sino trabajar. Muchos se sometían a increíbles privaciones y a intensos trabajos, porque con lo que ahorraran podrían hacer venir de Europa a sus familiares o comprarse un lote y comenzar a hacerse una casita. No fue posible relacionar la pobreza y necesidades de esa gente con el delito, y por eso fue justo el decreto del gobernador de Buenos Aires “José Camilo Crotto” de permitirles viajar gratis en los vagones de carga del ferrocarril.
Los crotos nos demostraron que es perfectamente posible ser pobres sin incurrir en el delito, y que si el trabajo no viene a uno, hay que salir a buscarlo.
¡Ah!, en esa época tampoco los políticos robaban y los sindicalistas eran pobres.
Los crotos ¿suscribirían la afirmación de un joven de una villa del conurbano quien dijo que “trabajar es de giles”?

Lunes 13 de febrero de 2017
Humberto Guglielmin

Cocinando con una taza, un tenedor, una cuchara y un microondas...

Tres recetas sencillas y muy ricas para darse un capricho y elaborar con rapidez en una taza con el microondas
Por LAURA CAORSI

Cocinar en compañía, junto a los amigos o en familia, es una actividad estupenda para la conversación y la creatividad. Cocinar para uno mismo y a solas ya es harina de otro costal. Muchas veces se señala que comer solos nos predispone a engordar, a tirar de precocinados o de cualquier cosa que llene la tripa sin dedicar tiempo. Y es verdad: el principal enemigo de la cocina casera es la pereza y, sobre todo, si no se puede compartir con nadie el resultado de nuestro esfuerzo en los fogones. Pues bien... hay que saber que el microondas y las tazas sirven para más cosas que para calentar la leche por las mañanas. A continuación se ofrecen tres "rece-tazas" para disfrutar en solitario.
Porque vivimos solos o porque ese día todos se han marchado de casa. O es tarde y estamos cansados. O hay pocas ganas de cocinar. Porque, simplemente, apetece comer algo rico cuyos ingredientes conocemos, y tenemos. Por cualquiera de estas razones, merece la pena tener a mano una taza, un tenedor, una cuchara y un microondas. Con un poco de creatividad y unos pocos minutos es posible comer algo sabroso, hecho por nosotros mismos y casi sin ensuciar la cocina.

1. Tarta de chocolate y crema de avellanas
Hay que poner en la taza los siguientes ingredientes: cuatro cucharadas de harina, cuatro cucharadas de azúcar, tres cucharadas de cacao en polvo soluble, tres cucharadas de leche, tres cucharadas de agua, tres cucharadas de aceite, un huevo batido y una cucharada de crema untable de cacao.

Se mezcla todo con un tenedor, hasta conseguir una pasta más o menos homogénea. Se coloca la taza en el microondas y se calienta durante un minuto y medio, a máxima potencia (hay que tener en cuenta que la potencia y los tiempos pueden variar ligeramente de un modelo de microondas a otro; es posible que en algunos casos se necesite un minuto más de cocción). Se deja reposar un minuto, se saca la taza del microondas y se sirve tal cual, sobre un pequeño plato. Se puede decorar la tarta con frutos rojos, nueces picadas, nata montada...

2. Pastel de carne individual
Para hacer esta receta, además de la taza y la cuchara, se necesitan los siguientes ingredientes: 125 gramos de carne picada (magra), dos cucharadas de leche, una cucharada de salsa de tomate (o de kétchup, si se prefiere un toque agridulce), una cucharada de caldo, aceite en aerosol, sal, pimienta y especias al gusto.

Hay que mezclar todos los elementos líquidos en la taza y añadir la carne poco a poco, desmenuzándola con las manos. Se mezcla de nuevo, condimentando y rociando con un poquito de aceite en espray (si no hay, con un par de gotas por la superficie de la mezcla bastará). Se cubre la taza con un film transparente apto para microondas (al que se le harán algunos agujeritos pequeños) y se introduce en el microondas. Se debe calentar durante tres minutos a máxima potencia o hasta que la carne ya no esté de color rosa (el tiempo variará según el electrodoméstico).
Se retira la taza del microondas con cuidado, para no quemarse, se quita el film y, también con cuidado, se escurre el líquido sobrante de la cocción. Se deja reposar durante un par de minutos y ¡listo! Este pastel combina muy bien con un puré de patatas.

3. Quiche de jamón y queso
En la elaboración de esta "rece-taza" se necesitan los siguientes ingredientes: una cucharada y media de leche, un huevo, un panecillo, dos cucharadas de queso cremoso, una loncha de jamón york, una pizca de sal y pimienta.

En la taza hay que mezclar con la ayuda de un tenedor una cucharada y media de leche y un huevo, además de sazonar todo con una pizca de sal y pimienta. Se trocea un panecillo en pequeñas piezas (como picatostes) que se añaden a la taza y se revuelve todo. Después, se agregan dos cucharadas de queso cremoso (puede ser para untar) y una loncha de jamón york cortada en trocitos y se mezclan todos los ingredientes. En este paso final se pueden añadir algunas hierbas frescas o especias. Se introduce la taza en el microondas y se calienta durante un minuto a máxima potencia (es posible que en algunos aparatos se precise un poquito más de tiempo de cocción, aunque no será mucho). Se retira del microondas y se come calentito (con cuidado de no quemarse). Esta receta queda muy bien cuando se acompaña con salsas caseras y variadas.

Fuente: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/en_la_cocina/trucos_y_secretos/2015/09/21/222643.php

sábado, 18 de marzo de 2017

Horacio Quiroga (1879 - 1937)

EL ALMOHADÓN DE PLUMAS

         Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Lo quería
mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de
Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.
         Durante tres meses (se habían casado en abril) vivieron una dicha especial. Sin duda hubiera ella deseado menos severidad en ese rígido cielo
de amor, más expansiva e incauta ternura; pero el impasible semblante de su marido la contenía siempre.
         La casa en que vivían influía un poco en sus estremecimientos. La blancura del patio silencioso —frisos, columnas y estatuas de mármol— producía
una otoñal impresión de palacio encantado. Dentro, el brillo glacial del estuco, sin el más leve rasguño en las altas paredes, afirmaba aquella sensación
de desapacible frío. Al cruzar de una pieza a otra, los pasos hallaban eco en toda la casa, como si un largo abandono hubiera sensibilizado su resonancia.
         En ese extraño nido de amor, Alicia pasó todo el otoño. No obstante, había concluido por echar un velo sobre sus antiguos sueños, y aún vivía
dormida en la casa hostil, sin querer pensar en nada hasta que llegaba su marido.
         No es raro que adelgazara. Tuvo un ligero ataque de influenza que se arrastró insidiosamente días y días; Alicia no se reponía nunca. Al fin una
tarde pudo salir al jardín apoyada en el brazo de él. Miraba indiferente a uno y otro lado. De pronto Jordán, con honda ternura, le pasó la mano por la
cabeza, y Alicia rompió en seguida en sollozos, echándole los brazos al cuello. Lloró largamente todo su espanto callado, redoblando el llanto a la menor
tentativa de caricia. Luego los sollozos fueron retardándose, y aún quedó largo rato escondida en su cuello, sin moverse ni decir una palabra.
         Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole
calma y descanso absolutos.
         —No sé —le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja—. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada.. .
Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.
         Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia no tuvo más desmayos,
pero se iba visiblemente a la muerte. Todo el día el dormitorio estaba con las luces prendidas y en pleno silencio. Pasábanse horas sin oír el menor ruido.
Alicia dormitaba. Jordán vivía casi en la sala, también con toda la luz encendida. Paseábase sin cesar de un extremo a otro, con incansable obstinación.
La alfombra ahogaba sus pesos. A ratos entraba en el dormitorio y proseguía su mudo vaivén a lo largo de la cama, mirando a su mujer cada vez que caminaba
en su dirección.
         Pronto Alicia comenzó a tener alucinaciones, confusas y flotantes al principio, y que descendieron luego a ras del suelo. La joven, con los ojos
desmesuradamente abiertos, no hacía sino mirar la alfombra a uno y otro lado del respaldo de la cama. Una noche se quedó de repente mirando fijamente.
Al rato abrió la boca para gritar, y sus narices y labios se perlaron de sudor.
         —¡Jordán! ¡Jordán! —clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.
         Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror.
         —¡Soy yo, Alicia, soy yo!
         Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, se serenó. Sonrió y tomó
entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando.
         Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, que tenía fijos en ella los ojos.
         Los médicos volvieron inútilmente. Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente
cómo. En la última consulta Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban, pasándose de uno a otro la muñeca inerte. La observaron largo rato en silencio
y siguieron al comedor.
         —Pst... —se encogió de hombros desalentado su médico—. Es un caso serio... poco hay que hacer...
         —¡Sólo eso me faltaba! —resopló Jordán. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa.
         Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba
su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre
al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas
podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran la cama, ni aún que le arreglaran el almohadón. Sus terrores crepusculares avanzaron en forma de monstruos
que se arrastraban hasta la cama y trepaban dificultosamente por la colcha.
         Perdió luego el conocimiento. Los dos días finales deliró sin cesar a media voz. Las luces continuaban fúnebremente encendidas en el dormitorio
y la sala. En el silencio agónico de la casa, no se oía más que el delirio monótono que salía de la cama, y el rumor ahogado de los eternos pasos de Jordán.
         Murió, por fin. La sirvienta, que entró después a deshacer la cama, sola ya, miró un rato extrañada el almohadón.
         —¡Señor! —llamó a Jordán en voz baja—. En el almohadón hay manchas que parecen de sangre.
         Jordán se acercó rápidamente Y se dobló a su vez. Efectivamente, sobre la funda, a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia,
se veían manchitas oscuras.
         —Parecen picaduras —murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación.
         —Levántelo a la luz —le dijo Jordán.
         La sirvienta lo levantó, pero enseguida lo dejó caer, y se quedó mirando a aquél, lívida y temblando. Sin saber por qué, Jordán sintió que los
cabellos se le erizaban.
         —¿Qué hay? —murmuró con la voz ronca.
         —Pesa mucho —articuló la sirvienta, sin dejar de temblar.
         Jordán lo levantó; pesaba extraordinariamente. Salieron con él, y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. Las plumas
superiores volaron, y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta, llevándose las manos crispadas a los bandos: —sobre el fondo, entre
las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba
la boca.
         Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca —su trompa, mejor dicho— a las sienes de aquélla, chupándole
la sangre. La picadura era casi imperceptible. La remoción diaria del almohadón había impedido sin dada su desarrollo, pero desde que la joven no pudo
moverse, la succión fue vertiginosa. En cinco días, en cinco noches, había vaciado a Alicia.
         Estos parásitos de las aves, diminutos en el medio habitual, llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. La sangre humana parece
serles particularmente favorable, y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma.

Horacio Quiroga
Cuentos de amor, de locura y de muerte, 1917